Me he peleado muchas veces con la lógica de la doble verificación porque, generalmente, voy con prisa y no tengo tiempo de estar confirmando mi teléfono desde el que estoy tratando de ingresar a mi correo. Soy yo.
Pero hace poco recibí, ¿verdad?, una solicitud de doble verificación en WhatsApp y me di cuenta de que alguien intentaba ingresar a mi cuenta. Lo único que lo estaba deteniendo era precisamente el código. Yo generalmente no me considero una persona políticamente experta ni pienso en quién podría estar tratando de hackear mi cuenta o de ingresar a mi WhatsApp. Pero creo que estas medidas extra, a pesar de que sean incómodas o molestas en ocasiones, sí sirven.